lunes, 28 de enero de 2013

Club del Pentagrama: Las Máscaras (III)

Mes y medio nada menos desde la última vez... o más. Entre los compromisos de las festividades y tal y cual cosa, se hace imposible encontrar un día en que todo el mundo coincida y parece que es algo generalizado salvo honrosas excepciones. Pero bueno esperemos que esto sea el comienzo de un cambio de tercio y que podamos volver a tener una regularidad o a este paso el amigo Nyarly nos ganará por goleada y falta de tiempo.



La cosa quedó tras la charla con Mahoney y la entrevista con Gavigan, sabiendo que el bueno de Jackson Elias había estudiado un tercer artículo que no habíamos encontrado y que seguro había pasado por la fundación Penhew. También había un lugar: La Pirámide Azul, un club de alterne para gente de ascendencia árabe en el Soho.

Primera parada: comisaría. Allí el inspector Barrington, que llevaba el caso de las desapariciones macabras en la ciudad de Londres, tuvo a bien comentar a nuestra intrépida reportera que las víctimas eran en su mayoría de ascendencia egipcia, que una de ellas gritó algo así como "Hotep", que los cuerpos desaparecían en el Támesis y que habían interrogado a un tipo en relación a todo aquello, que casualmente había sido el guía de la expedición Carlyle. Aquel hombre también vivía en el Soho, por lo que el siguiente paso lógico sería hacer una visita al club de alterne, donde posiblemente le conocieran y pudieran darles más datos sobre cómo encontrarle. También comentó que Jackson Elías había hablado de una organización como culpable de todo aquello, llamada la secta del Faraón Negro, pero ni la policía ni entendidos en cultura egipcia han podido averiguar nada más, más bien al contrario, comentan que existió durante la Antigüedad pero ya no.

La visita al periódico trajo consigo el encuentro de tan ansiado artículo. Al parecer era algo sobre una niebla que mataba... El testigo atacado por la niebla está en un manicomio en Escocia, por lo que visitarle se antoja una pérdida de tiempo. Al menos ahora hay información sobre una posible amenaza a tener en cuenta.

Procede de anildanza.com
El club, aparte de las consumiciones, era un lugar donde se hacían espectáculos de bailarinas. Allí se pudo contactar con una de ellas que, una vez terminada su jornada de trabajo, pudo contar a dos de los investigadores acerca de sus temores. Al parecer su marido era uno de los asesinados y sabía que cada cierto tiempo venía un camión que se llenaba de gente del club y se marchaba. Esa gente volvía al poco tiempo, sin que al parecer hubiera pasado nada. Sin embargo era bastante sospechoso. También conocía la dirección del guía egipcio, Tewfik, que resultó ser una pequeña tienda de especias, una casa con planta baja ocupada por la tienda y piso superior como vivienda. 

Pese a los intentos por perseguir a los investigadores, el grupo parece por ahora haberse librado de problemas y a la noche siguiente, varios de ellos asaltaron la casa del egipcio aprovechando que estaba fuera. Al principio parecía un lugar normal, pero había gato encerrado en forma de un espejo de tres paneles   de gran tamaño con grabados extraños en el marco y que no se pudo romper ni estrellando objetos contra su superficie y un compartimento secreto en el escritorio, donde encontraron dos cetros de metal extraño, dos viales con un líquido rojo y un polvo negro, un manto de seda bordado con un ankh invertido, un ankh invertido con una cadena para colgárselo, un pergamino con escritura jeroglífica y un solideo de seda negra bordado como las vestiduras. Antes de irse, simularon un robo pero nadie está tranquilo. Los perseguidores podrían regresar y quién sabe qué hará el tal Tewfik cuando descubra que ha perdido sus cosas... próximamente más.

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