lunes, 5 de diciembre de 2011

La Profecía de las Hermanas, una trilogía de Michelle Zink

Tras una temporada de lecturas más sesudas y profundas, por fin he terminado de leer el tercer libro de esta Profecía de las Hermanas, que de forma tan imprevista encontré en una de mis excursiones a El Corte Inglés, pues en ningún momento tuve noticia por ninguna de las webs de libros que visito de su puesta a la venta. Sencillo, directo y con ciertas reminiscencias a la omnisciente Crepúsculo, se trata de una pequeña serie de libros perfectamente adaptada para lo que los jóvenes buscan en los libros: un amor pastelosillo, un ambiente gótico y cierta dosis de misterio.

Michelle Zink nació en Nueva York en noviembre de 1969. Desde que comenzó a escribir, no se especializó demasiado en hacerlo para jóvenes o adultos sino que sus obras están dirigidas para cualquiera de ambos siempre manteniendo una alta dosis de fantasía en ellas y sobre todo usando mitos y leyendas como base para sus tramas. Nunca fue a la Universidad, sino que comenzó a trabajar y a la vez a indagar en los temas que le interesaban hasta llegar a lo que es ahora. Como ella misma ha dicho: "Mi educación poco convencional me ha servido a mí y mi forma de escribir muy bien". Actualmente vive junto a sus cuatro hijos en Nueva York. Hasta ahora solo ha escrito y publicado también en España, su Profecía de las Hermanas (La Profecía de las Hermanas (2009), El Ángel del Caos (2010) y El Ritual de Avebury (2011) y está pendiente de publicar en el próximo año A Temptation of Angels que obviamente no tiene todavía una fecha prevista para ser publicada en castellano.

Esta trilogía tiene como protagonistas a dos hermanas, Amelia y Alice Milthorpe, unas gemelas que están llamadas a convertirse en enemigas por el cumplimiento de una antigua profecía. La historia está narrada bajo el punto de vista de una de las gemelas, Amelia (Lia), que descubre que tiene una extraña marca en la muñeca tras la muerte de su padre, que las deja huérfanas pues su madre también murió tiempo atrás. Los hechos y las situaciones hacen que la rivalidad entre ambas aumente, pero lo que en un principio parece una desgraciada historia familiar acaba por no ser un hecho tan arbitrario cuando se descubre que están vinculadas a una antigua profecía que las convierte a una en Guardiana y a la otra en Puerta, una puerta que impide el paso a las Almas y al malvado Samael, un ángel caído que desea destruir este mundo y someterlo. A lo largo de la trilogía, Lia descubre que ella es la Puerta, pero que al contrario que su hermana, ha decidido plantar cara a las Almas y no dejarse vencer mientras que Alice, que debería ser quien asumiera ese puesto, decide ayudar a las Almas. También descubrirá que ella no es tan solo la Puerta sino que además es el Ángel de la Puerta, una figura que es aun más difícil que nazca y que posee el poder de permitir o negar la entrada definitivamente a este mal para siempre.

Con esta premisa, Lia viajará de Estados Unidos a Inglaterra siempre con el propósito de terminar con aquello que ha destrozado su vida y la de su familia y buscar a "las llaves", cuatro chicas marcadas que deben ayudarla a la hora de realizar el ritual que sellará a las Almas para siempre. La relación entre estas chicas y la propia Lia serán otra parte fundamental de la historia y se mezclarán con la historia de amor (que parece últimamente indispensable en toda novela juvenil que quiera vender) de Lia, primero con su amor de toda la vida, James, hijo de un librero muy cercano a la familia; y después con Dimitri, el enigmático miembro de los Grigori cuyo amor le hará desafiar incluso el credo de los suyos para proteger a la joven Lia.

La historia tiene claras reminiscencias tanto a Crepúsculo como a Cazadores de Sombras y es que no deja de ser otra historia de amor inserta dentro de un ambiente gótico y sobrenatural a medias, donde la chica se debate entre el amor y el deber, donde los flechazos están a la orden del día y las escenas de besos se suceden con más profusión conforme avanza la trilogía y así de una historia interesante y prometedora, como apuntaba el primer libro, pasa a centrarse a partir del segundo en la historia de las relaciones de Lia con los dos hombres que ama, sus dudas al pensar en James (al que ha dejado en Estados Unidos sin explicarle nada) y su atracción física por Dimitri (con el que está deseando intercambiar algo más que besos pero siempre acaba conteniéndose). La ambientación es decimonónica, gótica y tiene algunos momentos de mayor realce en ciertas escenas como los bailes o la visita a la isla de Altus, que se convierte en el momento bisagra de la novela, donde se plantea la encrucijada que llevará hasta un precipitado final poco elaborado y bastante decepcionante para quien todavía buscara algo de emoción y aventura. 

Los libros están muy bien presentados en una cuidada edición en cartoné con sobrecubierta ilustrada con una imagen claramente gótica, bastante diferente a lo que se puede ver en las portadas del original americano, más claramente definido hacia la temática de amor que realmente encubre la trama. El interior está bien redactado, no tiene carencias ortográficas de mención y cada página está orlada con unas cenefas sencillas pero que cumplen perfectamente su función de embellecer.


Como muestra, un botón. Arriba tenéis la portada de la edición española del tercer libro de la saga, publicado por Anaya en 2011. Abajo está la portada de la edición americana del mismo libro. Como se puede ver, no tiene nada que ver una con otra, y la comparación de las otras entregas todavía acentúa más esta diferencia.




En resumen, una vuelta de tuerca más de la literatura juvenil buscando enaltecer el tema de moda: los enamoramientos juveniles mezclados con cierta dosis de misterio y oscuridad. En este caso nos encontramos ante una historia bien construida pero que va haciendo aguas conforme avanza favoreciendo ese tema de amor adolescente que se convierte en el eje de la historia. Sin embargo, pese a esto, sigue pareciéndome mejor que otras del género (Crepúsculo y cía), pues la ambientación decimonónica da mejor soporte a este tipo de historias que un mundo actual lleno de seres sobrenaturales cuyos cánones son alterados solo para beneficiar la historia de amor y sin respetar la leyenda que les haya dado su fama e interés. Una trilogía interesante, pero no demasiado, para alguien que no guste de ese tipo de literatura. Solo recomendada para fans.

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