martes, 23 de agosto de 2011

Medianoche vs. Crepúsculo, lo sobrenatural llevado a lo romántico está de moda 1º parte

Aunque no es mi temática favorita, seguramente por mi gran vinculación con los juegos de rol de Vampiro: La Mascarada y en general con el Mundo de Tinieblas de White Wolf, no puedo vivir en mi burbuja y hacer como si esto no existiera. Nos guste o no desde que Anne Rice abriera la veda con sus Crónicas Vampíricas el amor sobrenatural se ha puesto de moda y lo que comenzó con simples escarceos respetando más o menos lo que tradicionalmente se sabía de los seres sobrenaturales se ha convertido más en una excusa para hacer cambios, traslaciones y todo orientado a satisfacer a un público juvenil bastante interesado en este tipo de literatura, sobre todo las chicas.

Y es que nos guste reconocerlo o no, los seres sobrenaturales tienen mucho misterio y morbo. Eso hace que todo ese tipo de amoríos de las novelas, las dificultades de las clases sociales, razas y religiones queden a un lado porque, ¿cómo explicar que alguien se sienta atraído por un ser que te puede matar por hambre o un arranque de ira? Siempre hay alguien lo suficientemente majara para querer jugar con fuego y arriesgarse disfrazando esto de un amor puro, trágico, etc. y es este tipo de situaciones tan imposibles lo que ha decidido finalmente a más de una escritora a trabajar sobre este sector y con gran éxito de ventas, dicho sea de paso.

En esta comparativa hablaré de las dos sagas que son más conocidas dentro del fenómeno editorial en torno al amor sobrenatural. Sin duda me dejaré otras muchas no menos conocidas como La Hermandad de la Daga Negra o Crónicas Vampíricas, pero en ocasiones me es imposible sobresaturarme más de tanto empalago amoroso, así que solo he sido capaz de echar un vistazo a estas dos sagas: Crepúsculo y Medianoche, que creo que pueden ser claros exponentes del género en cuestión. En esta entrada tocará Crepúsculo y en la siguiente, Medianoche.

Crepúsculo, la más conocida de ambas sagas, es obra de la escritora Stephenie Meyer. Esta escritora estadounidense nacida en 1973, estudió filología inglesa aunque lo que mejor se le daba era la escritura creativa y la literatura. La primera obra de su saga, Crepúsculo, vería la luz en 2005 y tan grande fue su éxito que fue considerada como una de las escritoras más prometedoras por Publisher's Weekly. El tiempo le daría la razón y hasta la fecha ha publicado Luna Nueva, Eclipse y Amanecer, estando prevista la publicación de una última obra, Sol de Medianoche, que cerraría esta saga. También ha publicado La Segunda Vida de Bree Tarner y La Huésped, que es su obra más reciente, en 2008.

La protagonista de la saga Crepúsculo es Isabella Marie Swan, una joven de 17 años que se muda a vivir con su padre al pintoresco pueblo de Forks donde él reside y trabaja cuando su madre se vuelve a casar. Cuando comienza sus clases, descubre que hay una serie de jóvenes que llaman su atención por su aparente belleza y su extraordinaria palidez. Con el tiempo y algo de paciencia descubrirá que son hermanos y pertenecen a la familia Cullen: Edward, Emmett, Jasper, Alice y Rosalie. Con el tiempo descubrirá su secreto y es que forman parte de una familia de vampiros y es por eso que no toleran la luz del Sol en demasía y poseen una rapidez y fuerza por encima de lo normal. Esta relación le traerá problemas cuando una familia rival ve en ella el punto débil de sus enemigos los Cullen e intentan matarla. Como es de esperar, Bella es salvada en el último momento y Edward, que se ha convertido en su novio, decide que lo más seguro para los dos es separarse.

Como era de esperar, en Luna Nueva Bella cae en una depresión debido a la marcha de su amor, Edward. Incluso con la ayuda de Alice y la presencia de Jacob, su mejor amigo, no se siente capaz de salir de esa espiral de autocompasión y culpabilidad en la que ha caído. Cuando Jacob se marcha, algo parece despertar en ella y decide averiguar qué es lo que está pasando pues no desea ser abandonada nuevamente por alguien que quiere. Es en esta situación que ella averigua que Jacob es en realidad un hombre lobo, que acude a salvarla cuando ella se lanza desde un acantilado convencida de que así podrá volver a ver a Edward al menos en visiones gracias a algún tipo de poder que parece funcionar cuando se encuentra en situaciones extremas. Será Jacob quien la salve y se encuentren con que Alice regresa a Forks, alertada porque en sus visiones ha visto cómo la chica se lanzaba desde el acantilado. Bella revela la verdadera naturaleza de Jacob a Alice y ésta le explica que Edward está convencido de ser responsable de su muerte y piensa entregarse a los Volturi para que acaben con él, cosa que Bella no puede consentir y hace que se reúna lo antes posible con Edward antes de que se produzca su muerte. Esto la pone a ella en peligro por conocer la existencia de los vampiros y tan solo la conversión de ella en no muerta acabará por aplacar los ánimos de los Volturi y les permitirá reanudar su relación de forma más abierta aunque en realidad Bella nunca es convertida en vampiro sino que tan solo lo simulan.

Esto hace que se desencadene la tormenta en el siguiente libro, Eclipse. Como era de esperar esta situación no podía durar mucho y el secreto de la no conversión de Bella llega a oídos de los Volturi después de un encontronazo de los Cullen con Victoria, una vampiresa que pretende vengar la muerte de su amante a manos de Edward en el pasado. Mientras las luchas se suceden, Bella pide a Edward que su relación sea más estrecha y aunque al principio él se resiste, al final le pide boda formalmente. Cosa que Bella acaba por contar a Jacob una vez éste se ha recuperado de las heridas causadas durante el combate con los vampiros asaltantes. Jacob no admitirá la relación entre Bella y Edward pero la boda seguirá adelante.

Amanecer continúa con la interminable historia de amor de Bella y Edward. La primera parte del libro habla sobre los preparativos de la boda y la boda en sí. Todo está narrado desde el punto de vista de ella, sus reacciones, emociones y finalmente la luna de miel en la isla Esme, propiedad de los Cullen, donde Bella se promete a sí misma que va a conseguir conquistar por completo a su recién adquirido esposo. Pese a las dificultades, ambos consiguen tener relaciones en varias ocasiones pero cuando Bella comienza a sentirse realmente mal, no tienen más remedio que regresar. Una vez de vuelta, se confirman los temores: Bella está embarazada aunque no es algo muy común que digamos y conforme su estado empeora se dan cuenta que el niño está bebiendo la sangre y tomando la energía de su madre para poder sobrevivir, consumiéndola en el proceso. Aunque Edward quiere que aborte, Bella quiere a la criatura y obtendrá la ayuda imprevista de Rosalie Hale.

Mientras tanto, Jacob tiene que enfrentarse a su propia gente que teme lo que pueda traer este extraño fenómeno que es un bebé medio vampiro. Estará presente durante el alumbramiento, que se produce finalmente también con la aquiescencia de Edward tras descubrir que puede contactar telepáticamente con su hija, cosa que hace cambiar radicalmente sus sentimientos hacia ella. En cualquier caso todo pinta mal cuando Bella sufre horrores durante el parto con roturas óseas y una pérdida de sangre que sin duda hará que muera si nadie lo evita. Será Edward quien cierre el círculo y haga realidad la promesa hecha a Bella hace un año convirtiéndola en vampiro mientras Jacob acaba por sentir algo por la niña de ambos y al adoptarla como suya aporta que su manada decida no dañar a la niña aunque sea a regañadientes.

Pero todo no acaba aquí. Como colofón de nuevo los enemigos vampiros de los Cullen intentan atacar a la niña por considerarla una aberración, una niña convertida en vampiro y algo peligroso para la raza en general. En su movimiento acaban implicando a los Volturi de nuevo por lo que los Cullen reúnen a su vez a sus aliados y se disponen a defender lo que es suyo. Superados en número y al descubrir que la amenaza no era tal, los Volturi ejecutan a Irina, la instigadora de la revuelta, y quedan convencidos de que la niña no supone una amenaza cuando Jasper y Alice se presentan con un hombre que resulta ser también medio vampiro con más de 150 años a sus espaldas. Será entonces cuando por fin puedan regresar a su vida idílica y normal y la historia termina.

Particularmente el destrozo que hace de la mitología vampírica y de los hombres lobo me parece una aberración y la historia de amor tan empalagosa que quita el sentido. Reconozco que es una literatura sencilla y que engancha, como el cine palomitas pero en libro, a quienes les guste este tipo de novelas pero así y todo si le quitaran la mitad de las páginas y no hubiera que leer tantas lamentaciones de Bella por renglón sería mucho más asequible para todo el mundo. También cansa un poco los desequilibrios entre personajes, unos muy malos y otros muy buenos, realmente ninguno resulta tan malo solo es así desde la perspectiva de la protagonista que parece no entender que su pequeño mundo forma parte de otro más amplio. Incluso desde esta perspectiva lo que las películas han hecho a los libros hace que éstos sean hasta buenos pues los cambios naturales que hay para pasar un libro al cine (lógicos por otra parte para adaptar la obra a su visionado) no han hecho que salga mucho mejor parado. A mí que me comparen a Robert Pattison con Henry Cavill como he visto en algunos blogs de cine... es que no hay color por ejemplo, aunque es una opinión personal no relevante en este caso.

En resumen, una novela solo para adictos al romanticismo más puro y duro que no le importe que la mística de las razas sobrenaturales quede hecha unos zorros merced a las exigencias del guión, sin demasiada historia más allá del eterno romance entre Bella y Edward. Bastante prescindible si no gusta el género (con todos mis respetos a los fans).

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